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JUAN JOSÉ ÁLAMO MORANTEINVESTIGACIÓN VIAL

ATROPELLOS · RECONSTRUCCIÓN DINÁMICA · CASO DIDÁCTICO

Atropello roof vault: velocidad mínima y evitabilidad por fases

Juan José Álamo Morante ·

Un peatón mayor recorre 2,40 metros desde el bordillo y es atropellado. El turismo deja 23,40 metros de frenada antes del contacto y se detiene 31 metros después. La trayectoria se describe como roof vault. ¿Qué velocidad mínima puede justificarse y qué permite afirmar el análisis de evitabilidad?

Escena sintética de un turismo y una persona mayor en una acera
Imagen de contexto generada. No representa el siniestro, sus protagonistas ni una geometría medida. Ampliar gráfico ↗

1. Datos del planteamiento e hipótesis añadidas

Datos facilitados para construir el supuesto, no mediciones verificadas de un expediente
ElementoDato del caso
PeatónPersona mayor caminando; visible; recorrido de 2,40 m desde el bordillo hasta el contacto
Frenada previa23,40 m anteriores al atropello
Detención del turismoA 31,00 m del punto hipotético de conflicto
VíaAglomerado asfáltico seco en buenas condiciones; carriles de 3,60 m
Limitación80 km/h
Trayectoria del peatónClasificada en el planteamiento como roof vault; falta documentar el vuelo, los contactos y el reposo final

Para el balance se añaden estas condiciones: frenada efectiva continua antes y después del contacto, ausencia de aporte de tracción, vía horizontal, recorrido rectilíneo y sin choques secundarios. Los 31 m se asimilan al recorrido del vehículo medido con una referencia geométrica homogénea; no a una distancia tomada indistintamente desde una rueda, la parte trasera o el centro de masas. La continuidad posterior de la frenada es una hipótesis pendiente de contraste, no un dato aportado.

El trazado incorpora dos carriles, cruce perpendicular, turismo de 4,40 × 1,80 m y anchura corporal transversal de 0,40 m: son dimensiones gráficas hipotéticas. No se inventa una posición final del peatón, una altura de vuelo ni un tiempo de contacto. El PC se utiliza aquí como origen simplificado del contacto inicial; un examen real puede distinguirlo del punto de máximo efecto.

2. Qué permite inferir una trayectoria roof vault

En una configuración roof vault el peatón supera la zona del techo durante la interacción y el vehículo puede avanzar por debajo de él. Debe distinguirse de una envoltura sobre el capó, una salida por la aleta o un somersault. Para clasificarla se contrastan daños, contactos corporales, secuencia de imágenes y posiciones posteriores; golpear el techo no basta por sí solo.

Su asociación con determinados impactos de elevada energía constituye un indicio biomecánico relevante. Sin embargo, una velocidad frecuente no es un umbral mínimo universal. El repositorio oficial de la Universidad Carlos III de Madrid contiene simulaciones con roof vault apreciable desde 50 km/h en la configuración 4 y desde 40 km/h en la configuración 7 del turismo medio. Son resultados específicos de esas simulaciones; no prueban que cualquier vehículo produzca la misma trayectoria a esas velocidades. [1]

Secuencia esquemática roof vault en el marco del vehículo
Siluetas articuladas en una secuencia conceptual de movimiento relativo al vehículo, sin trayectoria balística calculada del caso. No se infiere velocidad de su forma. Ampliar gráfico ↗

En este supuesto la cota cuantitativa se obtiene del trabajo de frenado y del recorrido posterior, sin asignar arbitrariamente 60 km/h de impacto a partir de la etiqueta roof vault. La frenada anterior y su continuidad durante la interacción también han de contrastarse con la clasificación biomecánica; no se da por validada esta última mediante una animación ilustrativa.

3. Construcción de la velocidad mínima

3.1. Factor efectivo de frenado

Se emplea f como factor efectivo de resistencia longitudinal, con a = fg. No siempre coincide con el coeficiente máximo de adherencia neumático–calzada: influyen el funcionamiento del freno, el ABS, los apoyos, la pendiente y la evolución de la deceleración.

El manual oficial de investigación de Colorado, alojado por NHTSA, proporciona tablas orientativas que distinguen asfalto, desgaste, humedad y velocidad. No es una medición del lugar ni una regla española. Para este ejercicio se elige 0,55 como valor bajo provisional, con sensibilidad entre 0,50 y 0,70; esos valores no constituyen un intervalo estadístico acreditado del pavimento. El renglón f = 0,50 es una prueba por debajo de la cota adoptada: si fuese admisible en el caso, la cota de velocidad tendría que rebajarse a 83,16 km/h. [2]

3.2. Trabajo desde el contacto inicial hasta el reposo

Los 31 m parten del contacto inicial, no necesariamente del final de la interacción. El peatón puede permanecer un tiempo sobre el vehículo, alterando cargas y fuerzas; se exige que el trabajo resistente efectivo del coche quede al menos acotado por el valor adoptado durante los recorridos considerados. Por ello se formula una cota de la velocidad inmediatamente anterior al atropello, incluyendo en un término Q ≥ 0 la energía neta extraída al coche durante la interacción y manteniendo la hipótesis de trabajo resistente mínimo durante todo el tramo:

½ m vimpacto² ≥ m g fmín × 31,00
vimpacto ≥ √(2 × 9,81 × 0,55 × 31,00)
vimpacto ≥ 18,289915 m/s = 65,84 km/h

Esta cifra no es una velocidad de separación calculada. Si se quisiera obtener esa velocidad, habría que conocer dónde termina la interacción y cuánto recorrido queda desde allí hasta el reposo. Si durante los 31 m cambia la resistencia efectiva o existe rodadura libre, deben descomponerse los trabajos y revisar la cota.

3.3. Balance completo y pérdidas deliberadamente omitidas

En el balance global, con masa de referencia del turismo constante y energía neta Q ≥ 0 extraída durante la interacción:

½ m vinicio² = m g fpre × 23,40 + m g fpost × 31,00 + Q
Si fpre, fpost ≥ 0,55 y Q ≥ 0:
vinicio ≥ √[2 × 9,81 × 0,55 × (23,40 + 31,00)]
vinicio ≥ 24,228710 m/s = 87,22 km/h

La masa se cancela en esta cota simplificada. La energía transferida al peatón, la deformación y otras pérdidas no negativas no se niegan: se omiten para reducir el resultado. El límite Q = 0 es un recurso de acotación; no describe un atropello real con transferencia nula de energía, ni una simulación física completa de roof vault.

Balance energético de los tramos previo y posterior al contacto
Cotas condicionadas. La suma de distancias solo es válida dentro del balance descrito y con resistencias efectivas justificadas en cada tramo. Ampliar gráfico ↗

No se suman velocidades linealmente. Tampoco se utiliza √(2gfs) sobre los 23,40 m suponiendo que el coche termina allí en reposo: al atropellar al peatón aún conservaba energía de movimiento.

3.4. Sensibilidad y umbral de contraste

Cotas inferiores bajo las mismas hipótesis, variando únicamente f
f supuestoInicio de frenadaAntes del contacto
0,50≥ 83,16 km/h≥ 62,78 km/h
0,55≥ 87,22 km/h≥ 65,84 km/h
0,60≥ 91,10 km/h≥ 68,77 km/h
0,65≥ 94,82 km/h≥ 71,58 km/h
0,70≥ 98,40 km/h≥ 74,28 km/h
Sensibilidad de la cota mínima al factor efectivo de frenado
Una cifra por debajo de los valores centrales reduce la cota. Para considerarla acreditada deben justificarse también las distancias, la referencia y la continuidad de la frenada. Ampliar gráfico ↗

En 54,40 m de recorrido total, el factor uniforme que produciría exactamente 80 km/h en el modelo Q = 0 es f ≈ 0,4627. El asfalto seco aporta contexto, pero para afirmar un exceso técnicamente acreditado debe sostenerse un trabajo resistente inferior acotado por encima del equivalente a ese umbral. Si parte de los 31 m corresponde a rodadura libre o a otra condición, el cálculo se revisa.

4. Teoría de la evolución del accidente: cadena potencial y real

La tesis doctoral de Juan José Álamo Morante, El homicidio por imprudencia grave derivado del conflicto de tráfico (Universidad de Granada, 2012), permite ordenar el análisis por puntos, fases y áreas y contrastar la reconstrucción con la conducta alternativa. Se han consultado directamente sus páginas impresas 27–39. [3]

El PPP debe situarse cuando resulta perceptible la situación de peligro, no simplemente porque haya una persona visible en la acera. La tesis considera además la relevancia de los conocimientos particulares para valorar la previsibilidad. El PPR corresponde a la percepción efectivamente producida; su ubicación no se obtiene directamente del comienzo de una huella. La decisión y la ejecución tampoco se confunden necesariamente con el primer vestigio visible de frenado.

Para el croquis se adopta que el riesgo se reconoce como perceptible cuando el peatón desciende del bordillo. Es una hipótesis conservadora de inicio de la situación, pendiente de las circunstancias de previsibilidad. Se representa un PPR a 0,75 s del comienzo de la huella y un PD a 0,25 s, únicamente para mostrar la secuencia; no se atribuyen esos tiempos al conductor real. El punto clave, que expresa una situación de inevitabilidad dentro del escenario analizado, no puede fijarse sin completar el problema espacio-temporal.

Qué puede representarse y qué sigue siendo hipotético
Punto o áreaAlcance en este ejemplo
PPPAdoptado al descenso del bordillo; su coordenada depende del escenario peatonal y energético
PPR y PDPosiciones ilustrativas, diferenciadas del inicio de huella IB
IB, PC y PF del turismoReferencias longitudinales del planteamiento: −23,40; 0; +31,00 m
Área de percepciónSe representa PPP–PF conforme al desarrollo de la tesis
Área de maniobraSe representa PD–PF conforme al mismo marco
Área de conflictoPCL–PF; su inicio no está acreditado. El sector posterior rojo no representa el área completa
PF del peatónNo facilitada: no se inventa ni se dibuja como una posición medida

La referencia institucional DGT ofrece también un esquema general de fases. Se evita mezclar sin advertencia sus delimitaciones de áreas con las adoptadas en la tesis. [4]

5. Croquis detallado a escala 1:200

La lámina se ha construido con 5 mm de papel por cada metro real. Un carril de 3,60 m mide 18 mm; el recorrido de 2,40 m mide 12 mm; la frenada de 23,40 m mide 117 mm y los 31 m posteriores miden 155 mm. La escala numérica es válida en el PDF A2 impreso al 100 %, sin ajustar a página. En la web debe emplearse la barra gráfica.

Áreas de percepción y maniobra con el punto clave expresamente no determinado
Áreas según la tesis doctoral del autor. El tramo PC a PF del vehículo se representa como sector posterior conocido y no como toda el área de conflicto. Ampliar gráfico ↗
Detalle ampliado de la envolvente del vehículo y el recorrido de 2,40 metros del peatón
Detalle geométrico hipotético. El sombreado identifica la franja de centros del peatón compatible con solapamiento lateral. No fija el punto clave. Ampliar gráfico ↗
Extracto del croquis con cotas, áreas sombreadas, bordillo y referencias hipotéticas
Extracto para lectura web. Las áreas son bandas gráficas longitudinales, no delimitaciones laterales medidas. PPP, PPR y PD llevan asterisco por ser hipótesis del escenario. El PDF contiene la leyenda completa. Ampliar gráfico ↗

Descargar croquis vectorial A2 a escala 1:200 ↗

La escala geométrica no convierte en hechos las hipótesis. El croquis identifica sus condiciones, conserva el punto clave sin localizar y distingue el sector posterior conocido del área de conflicto completa.

6. Evitabilidad: reconstruir el mismo riesgo a 80 km/h

6.1. Tiempo disponible del peatón

Que sea una persona mayor caminando no determina una velocidad individual exacta. Las publicaciones oficiales FHWA muestran variabilidad importante entre muestras y condiciones. Se exploran 0,80; 0,90; 1,00 y 1,20 m/s como escenarios didácticos, sin presentarlos como intervalo de confianza de esta persona. [5]

Tpeatón = 2,40 / vpeatón = 3,00; 2,67; 2,40 o 2,00 s

Para no afirmar una evitabilidad artificialmente sencilla también se incluye el extremo rápido, que deja menos tiempo al conductor. En el modelo límite f = 0,55, el tiempo de frenada anterior al contacto es 1,100694 s. Suponiendo velocidad constante antes de la huella:

DPPP = 23,40 + vinicio,límite (Tpeatón − 1,100694)

Si se añadiera energía neta de contacto, cambiarían la velocidad y esta reconstrucción temporal. Por ello las posiciones siguientes pertenecen al modelo límite Q = 0; no son coordenadas identificadas de un atropello sin transferencia de energía.

6.2. Distancia de parada a la velocidad señalizada

Con f = 0,55, la frenada desde 80 km/h requiere 45,76 m. Debe añadirse la distancia recorrida durante la respuesta, que aquí comprende la percepción–decisión–actuación hasta la frenada efectiva. Se muestran 1,00 s y 1,50 s como escenarios, sin atribuirlos al conductor ni convertir el mayor en una excusa automática.

Dparada,80 = (80/3,6) trespuesta + (80/3,6)² / (2 × 9,81 × 0,55)
Para 1,00 s: 67,99 m
Para 1,50 s: 79,10 m
¿Cabe detenerse antes del PC? Modelo límite, f = 0,55
Marcha peatonalTiempo hasta contacto realD disponibleRespuesta 1,00 sRespuesta 1,50 s
0,80 m/s3,00 s69,42 mSí: margen 1,43 mNo por parada
0,90 m/s2,67 s61,34 mNo por paradaNo por parada
1,00 m/s2,40 s54,88 mNo por paradaNo por parada
1,20 m/s2,00 s45,19 mNo por paradaNo por parada

6.3. No detenerse antes del PC no equivale a atropellar

Un peatón se mueve: puede abandonar la franja del coche antes de que este llegue. Tampoco basta comprobar que ha superado una línea matemática. Con anchura supuesta del turismo de 1,80 m, eje a 2,40 m del bordillo y anchura corporal de 0,40 m, la banda de centros peatonales con posible solapamiento se sitúa aproximadamente entre 1,30 y 3,50 m. Un estudio completo integra también longitud del vehículo, postura, voladizos y toda la ocupación temporal.

Las distancias disponibles se refieren al frontal del turismo respecto del plano del PC. De los escenarios tabulados, solo el de 0,80 m/s y respuesta de 1,00 s permite detener ese frontal antes del PC. En el escenario de peatón a 1,20 m/s, la distancia inicial límite es 45,19 m. A 80 km/h y con respuesta de 1,50 s, el frente del turismo alcanza el plano del PC a los 2,073 s; el peatón está entonces a 2,488 m del bordillo, dentro de la banda hipotética. Existe posibilidad de solapamiento: este escenario no acredita evitación a 80 km/h. No se afirma con ello una inevitabilidad global, pues no se han agotado todas las maniobras y condiciones admisibles.

El resultado no depende únicamente de ampliar la respuesta a 1,50 s. Si en ese mismo escenario rápido se conserva el lapso de 0,899 s entre el PPP adoptado y el comienzo de la frenada del modelo límite, la alternativa a 80 km/h alcanza el plano del PC a los 2,257 s, con el peatón a 2,709 m del bordillo: también dentro de la banda hipotética. Sigue siendo un contraste condicionado, no una simulación validada del cuerpo y el frontal.

Evolución temporal simultánea del vehículo y del peatón en dos paneles
Los ejes verticales tienen magnitudes y escalas distintas. Se comparte el tiempo; el modelo límite no reproduce la interacción posterior al contacto. Ampliar gráfico ↗
Dos escenarios comparados de evitabilidad a ochenta kilómetros por hora
El gráfico compara una respuesta de 1,00 s en ambos casos. La tabla y el texto añaden el escenario de 1,50 s. No se mezclan hipótesis de una columna con otra. Ampliar gráfico ↗

La tesis, en su página 39, propone repetir la reconstrucción a la velocidad máxima permitida para estudiar su relevancia causal. Aplicar ese contraste exige mantener coherentes la aparición del peligro, los tiempos y las trayectorias. No basta sustituir una velocidad en una única fórmula de parada. La mayor energía puede tener relevancia lesiva aunque la evitación del contacto no quede demostrada en todos los escenarios. [3]

7. Qué significa trabajar de forma favorable al conductor

Una reconstrucción independiente no elige valores para alcanzar un resultado previamente deseado. Construye una envolvente de escenarios justificados y comprueba qué conclusiones se mantienen en los extremos pertinentes. Usar todos los valores inferiores no equivale a favorecer al conductor.

El extremo conservador depende de lo que se quiere comprobar
VariableCriterio en este artículo
Trabajo resistenteSe adopta un factor bajo para reducir la velocidad calculada, pendiente de justificación material
Energía de contactoSe omite Q ≥ 0 para obtener una cota inferior
Marcha peatonalSe incluye la más rápida del abanico ilustrativo: deja menos tiempo disponible
RespuestaSe prueba también una más larga, sin confundir tolerancia técnica con diligencia jurídicamente exigible
Visibilidad y PPPSe exige peligro perceptible; no se presupone que toda presencia en la acera obliga a reaccionar en ese instante
Distancias y anchurasNo se inventan tolerancias de medición. Las dimensiones añadidas se identifican y requieren sensibilidad

La formulación defendible es: «La cota se mantiene por encima de 80 km/h bajo las condiciones verificadas o expresamente asumidas». No sería defendible afirmar que escoger extremos elimina cualquier duda. La incertidumbre de medida, la validez del modelo y las hipótesis alternativas deben permanecer visibles.

8. Conclusión pericial condicionada

Jurídicamente, el límite señalizado no agota el deber de adaptar la velocidad a las circunstancias. El artículo 21.1 de la Ley de Tráfico exige esa adecuación; los artículos 17.1 y 46.1.a del Reglamento General de Circulación contemplan precauciones y moderación ante peatones y, especialmente, personas mayores. Es distinto comprobar una infracción, determinar su relación causal con el resultado y efectuar la calificación jurídica. No se atribuye responsabilidad penal únicamente por una cifra de velocidad. [6]

Fuentes oficiales y referencia del autor

Obra del autor relacionada

Álamo Morante, Juan José. El homicidio por imprudencia grave derivado de accidente de tráfico. Editorial Bosch. Se incluye como referencia bibliográfica; el texto consultado directamente para este artículo es la tesis pública de la UGR. No se atribuyen al libro citas literales ni páginas no comprobadas.

Consulta y desarrollo: 17 de octubre de 2026. Caso didáctico, no informe sobre un siniestro identificado. Imagen realista generada; croquis y gráficos de elaboración propia. No se ha calculado una trayectoria de vuelo ni una simulación validada del contacto vehículo–peatón.

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