ARTÍCULO · INSPECCIÓN TÉCNICA PERICIAL
Análisis pericial de neumáticos en un accidente de tráfico
El neumático constituye la interfaz mecánica entre el vehículo y el pavimento. Su examen permite documentar condiciones relevantes para la adherencia, la estabilidad y la evacuación de agua. El dictamen debe distinguir el hallazgo material, su interpretación y su eventual contribución al siniestro.
1. Inspección e identificación de cada cubierta
La inspección se individualiza por rueda: eje, lado, marca, modelo, dimensiones, marcajes, sentido de giro y posición de montaje. Se documentan banda de rodadura, hombros, flancos, talones y llanta, con vistas generales y detalles con escala. Deben preservarse los elementos originales y la trazabilidad de su retirada.
Grietas, abombamientos, cortes, separación de capas, exposición de cordones y desgaste irregular requieren descripción y contraste. Una pérdida de presión o rotura constatada después del impacto no acredita, por sí sola, que existiera antes: deben examinarse su morfología, los daños concurrentes y las intervenciones posteriores.
2. Testigos TWI y profundidad residual
Los indicadores de desgaste —TWI, Tread Wear Indicator— son resaltes integrados en determinadas ranuras; las marcas del flanco ayudan a localizarlos. En neumáticos de turismo, cuando la banda alcanza su nivel, señalan el umbral de desgaste previsto. Constituyen una referencia visual, no una medición completa.
El anexo VII del Reglamento General de Vehículos fija una profundidad mínima de 1,6 mm para M1, N1, O1 y O2 y de 1,0 mm para M2, M3, N2, N3, O3 y O4, en las ranuras principales, con la excepción específica allí prevista para determinados vehículos históricos. El cumplimiento del mínimo no garantiza idénticas prestaciones en cualquier pavimento o condición meteorológica.
3. Medición con profundímetro
Se comprueba el cero y el estado del instrumento; se limpia el punto sin alterar la evidencia, se apoya la base sobre los bloques adyacentes y se introduce la sonda perpendicularmente hasta el fondo de la ranura. No se mide sobre el resalte TWI. Deben repetirse las lecturas en varias ranuras principales y sectores circunferenciales, identificando cada punto.
El acta de examen recoge instrumento, resolución, comprobaciones metrológicas, valores en milímetros y localización de los mínimos. Una media puede ocultar desgaste localizado. La resolución mostrada en pantalla no equivale a la incertidumbre de medida; cerca de un umbral resulta esencial valorar ambas.
4. Qué significa la numeración del flanco
El marcaje permite contrastar la cubierta con la ficha técnica y las características homologadas o equivalentes aplicables. En el ejemplo 205/55 R16 91V, la altura nominal de sección es 205 × 0,55 = 112,75 mm; no es una medición del neumático examinado. El índice de carga y la categoría de velocidad describen capacidades bajo condiciones especificadas, no la carga transportada ni la velocidad del accidente. Los 615 kg asociados al índice 91 no deben interpretarse como una carga admisible invariable hasta 240 km/h: deben comprobarse las limitaciones de carga en función de la velocidad.
También se registran homologación, Tubeless, Rotation, Outside/Inside y otros marcajes presentes. La fecha de fabricación no determina, por sí sola, el estado del caucho ni una caducidad automática: debe relacionarse con conservación, uso y examen material.
5. Del patrón de desgaste a la conclusión pericial
El desgaste central o en ambos hombros puede orientar el examen hacia presiones inadecuadas; un desgaste unilateral requiere estudiar geometría y alineación. Estas asociaciones son hipótesis, no diagnósticos exclusivos. Deben contrastarse con suspensión, carga, historial de mantenimiento y uso.
La presión medida tras el siniestro se registra con sus condiciones y posibles alteraciones; no se traslada automáticamente al instante previo. Tampoco procede asignar un coeficiente de adherencia o calcular una velocidad únicamente a partir del dibujo residual. La inferencia causal exige correlacionar neumático, pavimento, agua, dinámica e indicios del lugar.
Para estudiar un caso, consulta los informes periciales para abogados y aseguradoras y la documentación necesaria. Si el vehículo va a repararse, conviene preservar previamente las evidencias relevantes.
Referencias oficiales
- Reglamento General de Vehículos, anexo VII: dimensiones, profundidad, indicadores y condiciones de utilización.
- Reglamento ONU n.º 108 (2026/302): tabla de índices de carga y categorías de velocidad; referencia para la lectura de estos códigos, con ámbito específico de neumáticos recauchutados.
- DGT: Manual VIII, Mecánica (2026), ruedas y neumáticos: estructura y marcajes.
- DGT: Todo lo que tiene que saber de neumáticos: presión y desgaste.
- DGT: Los neumáticos, mejor nuevos: lectura de la fecha de fabricación.
Referencias consultadas el 13 de octubre de 2026. Procedimiento expuesto como orientación técnica general; el alcance de cada examen depende de las evidencias disponibles.
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